Manifiesto

La Coordinadora Insular de Solidaridad de Gran Canaria, integrada por el Cabildo y los Ayuntamientos, junto con la Coordinadora de ONGD's, la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, la Plataforma Pobreza Cero y la Red de Escuelas Solidarias impulsan un programa de sensibilización orientado a la denuncia de la situación de pobreza y de violación de los Derechos Humanos que sufre el 80% de la humanidad. La persistencia de la pobreza y la desigualdad en el mundo de hoy no se puede justificar. Pese a los esfuerzos realizados durante décadas, la brecha entre ricos y pobres sigue aumentando.

Algunos hechos que debemos considerar:

  • 1.000 millones de personas son víctimas del hambre.
  • Cada 5 segundos muere de hambre un niño menor de 5 años.
  • 3.000 millones de personas no disponen de agua potable, ni asistencia digna en salud, educación y servicios públicos.
  • 400 millones de niños sufren la esclavitud infantil.
  • 200 millones de personas padecen la emigración forzada.
  • Un 70% de las personas que viven en la pobreza son mujeres.
  • 2/3 de la población subsahariana malvive con menos de 1 dólar al día.
  • Las guerras provocadas y la violencia afectan a millones de personas en los países empobrecidos. Las fábricas de armas están en los países enriquecidos.
  • 12 millones de personas malviven en campos de refugiados careciendo de lo más elemental para vivir.
  • El cambio climático acelerado, que va a provocar consecuencias imprevisibles y que afectará a toda la humanidad. El desarrollo sostenible en el planeta está seriamente amenazado porque una quinta parte de la población mundial consume irresponsablemente, con la consecuente sobreexplotación de los recursos naturales.

Estos hechos no se producen por casualidad ni por fenómenos naturales ¿Cuáles son las causas? ¿Por qué se producen estas situaciones que suponen una tragedia para el género humano?

  • La hegemonía de un sistema económico y político neoliberal, de libre mercado, injusto, que empuja a la miseria al 80% de la humanidad y profundiza la brecha entre los países enriquecidos y los países empobrecidos.
  • Unas relaciones comerciales injustas y desiguales donde las empresas multinacionales y las grandes potencias imponen sus condiciones a través de la OMC (Organización Mundial del Comercio).
  • Una política económica y financiera que utiliza al BM (Banco Mundial), y al FMI (Fondo Monetario Internacional) y a los organismos internacionales al servicio de las grandes potencias y las multinacionales.
  • El comercio de armamento controlado por los países enriquecidos
  • La existencia de una deuda externa que asfixia a los países empobrecidos.
  • El expolio de los recursos naturales de los países del Sur por los países del Norte y las multinacionales.
  • Las guerras provocadas, la violación de los Derechos Humanos y la vulneración de la Legalidad Internacional.
  • Un sistema financiero internacional que ha condenado al hambre, a la miseria y a la pobreza a 5.000 millones de personas, el 80% de la población mundial, que sólo dispone para malvivir del 20% de la riqueza mundial.
  • Un uso irracional de los recursos energéticos que pone en peligro la existencia de la humanidad.
  • El control de la información, de la investigación y del desarrollo tecnológico para las grandes potencias y empresas multinacionales y al servicio de la hegemonía de los países enriquecidos.

En definitiva, un sistema económico, político, financiero y social absolutamente perverso, injusto e inmoral.

Ante esta realidad es necesario la eliminación de las causas que provocan esta situación, fomentar las actitudes solidarias en la sociedad, crear estructuras de justicia, propiciar el desarrollo de los países empobrecidos, eliminar las situaciones de violencia y marginación, erradicar definitivamente la pobreza.

Luchar contra la pobreza, en sus distintas dimensiones, significa actuar contra la exclusión de las personas, a favor de las garantías de sus derechos económicos, sociales y culturales que se traducen en protección, trabajo digno, renta, salud y educación, poder, voz y medios de vida, en condiciones de igualdad. Es un compromiso irrenunciable e impostergable: toda la sociedad en su conjunto es responsable de su consecución.

Por todo ello es necesario cumplir el compromiso adquirido por los Gobiernos y Estados firmantes de la Declaración del Milenio de Naciones Unidas en el año 2000, respecto al cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, como un primer paso, para erradicar el hambre y la pobreza.

Para ello es preciso avanzar en:

  • Más acciones para el desarrollo, priorizando a los sectores sociales básicos, hasta alcanzar al menos el compromiso del 0,7% de los presupuestos de las instituciones públicas.
  • Recursos desligados de intereses comerciales, orientados a los países más pobres y coherentes con los Objetivos del Milenio.
  • Más coherencia en las diferentes políticas de nuestros gobiernos para que todas ellas contribuyan a la erradicación de la pobreza.
  • Cancelar la deuda impagable: los países enriquecidos, el Banco Mundial y el FMI deben cancelar el 100% de la deuda de los países más empobrecidos.
  • Deuda por Desarrollo: invertir los recursos liberados por la cancelación de la deuda de los países empobrecidos para alcanzar los Objetivos del Milenio.
  • Cambiar las normas del comercio internacional que privilegian a los países enriquecidos y a sus negocios e impiden a los gobiernos de los países empobrecidos decidir cómo luchar contra la pobreza y proteger el medio ambiente.
  • Eliminar las subvenciones que permiten exportar los productos de los países enriquecidos por debajo del precio de coste de producción, dañando el sustento de las comunidades rurales en los países empobrecidos.
  • Proteger los servicios públicos de liberalizaciones y privatizaciones con el fin de asegurar los derechos a la alimentación, y de acceso al agua potable y a medicamentos esenciales.
  • Favorecer el acceso a la tecnología por parte de los países menos desarrollados, de acuerdo a sus necesidades, para que puedan disfrutar de sus beneficios.
  • Denunciar permanentemente las causas que originan esta tragedia y exigir el cambio en el modelo económico, político y social, a nivel internacional, al servicio del ser humano.

Es un deber político y moral de todas las personas, de todas las instituciones públicas y de toda la sociedad.

PARA QUE OTRO MUNDO SEA POSIBLE ES PRECISO NUESTRO COMPROMISO SOLIDARIO, PERMANENTE Y ORGANIZADO.

Gran Canaria, octubre de 2008.

ORGANIZAN:
Cabildo de Gran Canaria, Federación Canaria de Municipios (FECAM), Ayuntamientos de Las Palmas de Gran Canaria, Telde, Santa Lucía, Agüimes, Gáldar, Ingenio, San Bartolomé de Tirajana, Arucas, Artenara, Firgas, Moya, La Aldea, Santa Brígida, Santa María de Guía, Teror, Valleseco, Valsequillo y Vega San Mateo.
PARTICIPAN:
- UNIVERSIDAD DE LAS PALMAS DE GRAN CANARIA
- COORDINADORA DE ONGDs DE CANARIAS
- PLATAFORMA POBREZA CERO
- RED CANARIA DE ESCUELAS SOLIDARIAS
- LA CAJA DE CANARIAS
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